martes, 3 de noviembre de 2015

El racismo

¿Qué es el racismo?

El racismo es una forma de discriminación centrada en diferencias biológicas, reales o imaginarias, que se hacen extensivas a signos o indicadores culturales o religiosos. Constituye una ideología que apeló a la biología para establecer relaciones jerarquizadas de desigualdad entre grupos humanos.

De 30 personas encuestadas 5 aceptaron ser racistas, una de ellas se niega rotundamente a acercarse siquiera a una persona negra y lo describió no como superioridad sino como repugnancia hacia ellos por su imagen, su imponencia y hasta por su olor (eso dijo), las otras 4 personas alegaron que tampoco es una muestra o creencia de superioridad y no solo por las personas negras sino por aquellos a quienes llaman nacos a los cuales describen como personas con mala educación, con una forma muy identificada de hablar o por su tipo de vestimenta, hubo quien dijo que tal ves no le importara como fuera su forma de pensar o de ser sino que de tan solo verlos ella no se les acercaría, mientras que otros me llamaron "naco" aunque dijeron que no importa que no tenga malas costumbres o que hable de una manera si no que tan solo por mis creencias o la cultura que yo apoyo (el ser Skin) ya soy "naco" lo cual no entendí muy bien por que entonces que, son o no son Racistas, dicen que no pero me están poniendo una etiqueta, lo que quiero es que me expliquen por que marcan a una persona así si dicen que no tienen ningún problema con ella, aunque yo creo que si lo tienen por que si no, no harían eso, y entonces si ellos identifican a una persona como "naco" y después a ellos les dicen "fresa" se enojan por que dicen que no lo son, las características de un fresa según la gente son: Elitista, creídos, vanidosos, riquillos, hablan con la papa en la boca etc, entonces una vez más se han contradicho, por que según yo, cualquiera puede ser vanidoso por que si no nadie tendría la imagen que mas les guste o con la que se identifiquen y si no la hubiera, todos seriamos iguales lo cual seria peor, o puede haber un "naco" que no quiera ni acercarse a un "fresa", entonces la pregunta es ¿Quién es el racista?.

¿De dónde salieron las razas?

“Adán llamó a su esposa por nombre Eva, porque ella tenía que llegar a ser la madre de todo el que viviera.” (Génesis 3:20)

LO QUE DICEN LOS EXPERTOS:

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) declara que “todos los seres humanos pertenecen a la misma especie y tienen el mismo origen” (Declaración sobre la Raza y los Prejuicios Raciales, de 1978).

LO QUE DICE LA BIBLIA:

Dios creó a dos seres humanos, Adán y Eva, y les mandó: “Sean fructíferos y háganse muchos y llenen la tierra y sojúzguenla” (Génesis 1:28). Por lo tanto, Adán y Eva son los padres de la humanidad entera. Siglos después hubo un diluvio que eliminó a casi todas las personas. Solo sobrevivieron ocho: Noé, su esposa, sus tres hijos y sus nueras. La Biblia enseña que todos descendemos de los hijos de Noé (Génesis 9:18, 19).

¿Hay razas que sean superiores a otras?

“[Dios] hizo de un solo hombre toda nación de hombres, para que moren sobre la entera superficie de la tierra.” (Hechos 17:26)

LO QUE ALGUNOS HAN DICHO:

En el siglo XX aparecieron muchos grupos con ideas racistas, como los nazis, quienes aseguraban que había base científica para creer que su raza era superior. En cambio, el documento de la UNESCO antes citado reconoce “la unidad intrínseca de la especie humana y, por consiguiente, la igualdad fundamental de todos los seres humanos y todos los pueblos”.

LO QUE DICE LA BIBLIA:

Hechos 10:34, 35 dice: “Dios no es parcial, sino que, en toda nación, el que le teme y obra justicia le es acepto”. Así que no hay razón para pensar que haya razas superiores a otras.
Los cristianos se rigen por estas palabras de Jesús: “Todos ustedes son hermanos” (Mateo 23:8). Cristo le pidió a su Padre que sus discípulos fueran “perfeccionados en uno”, es decir, que no hubiera divisiones ni discriminación entre ellos (Juan 17:20-23; 1 Corintios 1:10).


¿Acabará algún día el racismo?


“En la parte final de los días [...] la montaña de la casa de Jehová llegará a estar firmemente establecida [...]; y a ella tendrán que afluir todas las naciones.” (Isaías 2:2)


LO QUE CREEN ALGUNOS:

Al ver las graves tensiones raciales, mucha gente se pregunta si realmente habremos avanzado en la lucha contra el racismo. Algunos creen que jamás la podremos ganar.


LO QUE DICE LA BIBLIA:

Jehová no tolerará el racismo indefinidamente. Al contrario, bajo su Reino, los hombres y las mujeres “de todas las naciones y tribus y pueblos y lenguas” le servirán unidos y demostrarán que se aman unos a otros (Revelación [Apocalipsis] 7:9). El Reino de Dios no es algo que se lleve en el corazón; es un gobierno real que actuará en la Tierra, el lugar donde Dios quería que todos los hombres vivieran sin barreras raciales. *

Si me gusta alguien de mi mismo sexo, ¿significa que soy homosexual?

La homosexualidad 

(del griego antiguo ὁμός, ‘igual’, y el latín sexus, ‘sexo’) es una atracción romántica, atracción sexual o comportamiento sexual entre miembros del mismo sexo o género. Como orientación sexual, la homosexualidad es "un patrón duradero de atracción emocional, romántica y/o sexuales" a personas del mismo sexo. "También se refiere al sentido de identidad basado en esas atracciones, los comportamientos relacionados, y la pertenencia a una comunidad que comparten esas atracciones".



Si me gusta alguien de mi mismo sexo, ¿significa que soy homosexual?


No.

La realidad es que la atracción por alguien del mismo sexo por lo general es algo pasajero.

Eso fue lo que descubrió Lisette, de 16 años, a quien comenzó a gustarle una chica. Ella menciona: “En las clases de Biología aprendí que durante los años de la adolescencia los niveles hormonales varían mucho. Estoy convencida de que si los jóvenes supieran más sobre cómo funciona su cuerpo, entenderían que la atracción por alguien de su mismo sexo es temporal y no se sentirían tan presionados para ser homosexuales”.



Los jóvenes deben decidir qué rumbo tomarán en los asuntos sexuales: si adoptarán el punto de vista degradado del mundo o si seguirán las elevadas normas morales de la Palabra de Dios

Ahora bien, ¿piensas que la atracción que sientes no es pasajera? ¿Crees que Dios es cruel contigo porque te exige que ignores tus sentimientos?

Si respondiste que sí a esta última pregunta, es bueno que sepas que ese razonamiento parte de una idea equivocada: la de que hay que obedecer sí o sí los impulsos sexuales. Dios tiene una opinión más alta de los seres humanos. La Biblia dice que, si quieren, pueden controlar esos impulsos (Colosenses 3:5).

La postura de la Biblia no es irrazonable. Simplemente establece el mismo principio para todos, sean homosexuales o heterosexuales: “Huyan de la fornicación” (1 Corintios 6:18). Hay millones de personas heterosexuales que para vivir según esta norma bíblica reprimen sus deseos, por más tentaciones que se les presenten. Así pues, quienes tienen inclinaciones homosexuales también pueden ser felices viviendo según las normas de Jehová Dios (Deuteronomio 30:19).

viernes, 30 de octubre de 2015

Ansiedad por la economía


La crisis económica y las dificultades de todo tipo que ella conlleva en las familias puede ser tanto un detonante como un agravante de algunas enfermedades o dolencias mentales, entre las que podríamos destacar la ansiedad y la depresión, muy relacionadas entre si.

Hay un gran desconocimiento y miedo ante las dolencias mentales entre el público en general, probablemente procedente del miedo atávico del hombre a perder su cordura. El mejor antídoto al miedo no es la ignorancia o el mirar hacia otro lado, es aprender qué son y cuál es su tratamiento. En el fondo, son una enfermedad más. Tiene que diagnosticarse y tratarse, y tiene cura en la gran mayoría de casos.

La ansiedad no es una enfermedad que deba trivializarse. Es un sufrimiento mental que tiene bases químicas, físicas y ambientales. No es un síntoma de debilidad o tibieza de carácter, como muchos creen, es un desequilibrio físico y mental que debe tratarse, o se corre en riesgo de que desemboque en enfermedades más graves, como podría ser la depresión mayor.
Ansiedad por la economía

“Cuando en nuestro país se disparó la inflación, había pocos alimentos y eran muy caros —cuenta Paul, quien está casado y es padre de dos hijos—. Muchas veces, después de pasarnos horas haciendo fila para comprar, llegaba nuestro turno y ya no quedaba nada. Las personas estaban en los huesos y se desmayaban de hambre en plena calle. Los precios de los productos básicos subieron rápidamente y llegaron a costar millones en la moneda local, luego, miles de millones; hasta que el dinero no valía nada. Perdí todo lo que tenía en el banco, y mis ahorros para el seguro y la pensión.”

Paul sabía que para que su familia sobreviviera, tenía que tomar medidas prácticas (Proverbios 3:21). “Era electricista profesional —cuenta él—. Pero estaba dispuesto a aceptar cualquier trabajo, aunque ganara mucho menos de lo normal. Algunos clientes me pagaban con alimentos o cosas para la casa. Si me daban cuatro jabones, por ejemplo, me quedaba con un par y vendía los otros dos. Poco a poco, conseguí 40 pollitos y los crié. Cuando crecieron, los vendí y compré otros 300. Después, hice un trueque: cambié 50 pollos por dos sacos de 50 kilos (110 libras) de harina de maíz. Aquellos dos sacos me permitieron alimentar a mi familia y a otras más durante bastante tiempo.”

Paul también sabía que lo más sensato que uno puede hacer es confiar en Dios. Cuando le obedecemos, Dios nos ayuda. En cuanto a conseguir lo que necesitamos para vivir, Jesucristo dijo que no debemos angustiarnos. Él nos aseguró: “El Padre de ustedes sabe que ustedes necesitan estas cosas” (Lucas 12:29-31).

Por desgracia, el mayor enemigo de Dios, Satanás, ha logrado que casi todo el mundo piense que lo más importante en la vida son las cosas materiales. Las personas se desesperan por satisfacer sus necesidades, reales o imaginarias, y se desviven por conseguir cosas que en realidad no necesitan. Muchos incluso se cargan de deudas y aprenden por las malas que “el que toma prestado es siervo del hombre que hace el préstamo” (Proverbios 22:7).

Algunos toman malas decisiones. “Muchos conocidos dejaron a sus familias y amigos para irse al extranjero en busca de una ‘mejor vida’ —nos cuenta Paul—. Como algunos estaban en situación ilegal, no consiguieron trabajo. A veces tenían que esconderse de la policía o dormir en la calle. No le dieron a Dios la oportunidad de ayudarles. En cambio, nosotros decidimos afrontar la crisis en familia, todos juntos, con la ayuda de Dios.”

EL CONSEJO DE JESUCRISTO

Paul continúa con su historia: “Jesús dijo: ‘Nunca se inquieten acerca del día siguiente, porque el día siguiente tendrá sus propias inquietudes. Suficiente para cada día es su propia maldad’. Así que a diario le pedía a Dios eso: que nos diera el pan para ese día. Y tal y como dijo Jesús, Dios cumplió su promesa. Claro, no siempre conseguíamos lo que más nos gustaba. En cierta ocasión estaba haciendo fila sin saber qué vendían en la tienda. Cuando llegué, vi que era yogur. Y el yogur no me gusta para nada. Pero era comida, y esa fue nuestra cena. No se imaginan lo agradecido que estoy a Dios de que durante todo ese tiempo mi familia nunca tuvo que irse a dormir con el estómago vacío. *


Dios promete: “De ningún modo te dejaré y de ningún modo te desampararé”. (Hebreos 13:5)

”Ahora estamos mejor económicamente. Gracias a nuestra experiencia, hemos aprendido que el mejor antídoto contra la ansiedad es confiar en Jehová. * Si hacemos su voluntad, él siempre nos ayudará. Hemos experimentado lo ciertas que son las palabras deSalmo 34:8: ‘Gusten y vean que Jehová es bueno; feliz es el hombre [...] que se refugia en él’. Así que ya no nos preocupa tanto volver a sufrir otra crisis económica.

”Lo que los humanos necesitamos para sobrevivir no es ni trabajo ni dinero, es alimento. Por eso, deseamos que llegue el día en que se cumplan estas palabras: ‘Llegará a haber abundancia de grano en la tierra’. Mientras tanto, estaremos contentos de tener comida y ropa. La Biblia también recomienda: ‘Que su modo de vivir esté exento del amor al dinero, y estén contentos con las cosas presentes. Porque él ha dicho: “De ningún modo te dejaré y de ningún modo te desampararé”’. * Esa promesa nos anima mucho.”

Se necesita mucha fe para aceptar la guía de Dios, como hicieron Paul y su familia (Génesis 6:9). Sea que ahora o en el futuro atravesemos problemas económicos, podemos aprender mucho del ejemplo de Paul y de las medidas prácticas que tomó.

¿Pueden salvar su matrimonio?

La crisis que actualmente atraviesa la familia se ve reflejada en los datos estadísticos, que muestran sucreciente fragilidad, según constata el padre John Flynn, asiduo colaborador de la agencia ZENIT.

El matrimonio y la familia son realidades cada vez más frágiles. En el Reino Unido, por ejemplo, las últimas noticias muestran que el número de mujeres que han tenido hijos fuera del matrimonio ha subido un 22 por ciento en los últimos 5 años.

Según un reportaje del 29 de junio publicado por el periódico Daily Mail, en el 2006 nacieron fuera del matrimonio un total de 327.000 niños, 59.000 más que en 2001. En términos de proporción con respecto al total de matrimonios, en el 2006 el 43,7 por ciento de los bebés nacieron de madres no casadas.

El Daily Mail citaba a Patricia Morgan, autora de algunos estudios sobre la familia, que acusaba al sistema fiscal británico de favorecer la maternidad en soltería. “Dos de cada tres bebés nacidos fuera del matrimonio lo fueron de parejas que tenían un ojo puesto en los servicios sociales”, declaró al periódico.


Las familias, discriminadas en el Reino Unido


Sus afirmaciones fueron confirmadas por un antiguo ministro para la reforma del estado del bienestar del Partido Laborista. Sostenía que el sistema de impuestos y ayudas “discrimina de forma brutal” a las familias con los dos padres, informaba el periódico Times, el 14 de junio.

Actualmente, una madre soltera que trabaje 16 horas a la semana, tras las ventajas fiscales, gana un total de 487 libras a la semana, explicaba Field. En contraste, una familia con ambos padres que ganen el salario mínimo tienen que trabajar 116 horas para obtener los mismos ingresos, puesto que el sistema de créditos impositivos no tiene en cuenta al segundo adulto.
Los efectos negativos de tal sistema en las familias se vieron confirmados por los datos publicados a principios de año por la Oficina para las Estadísticas Nacionales británica (ONS). Según un reportaje del 11 de abril en el periódico Independent, el 24 por ciento de los niños en Gran Bretaña vivían sólo con un padre en 2006. Cifra que se puede comparar con el 22 por ciento de 2001.

Según la ONS es más probable que estos niños vivan en casas de alquiler y en hogares “no apropiados”.

El matrimonio, amenazado

El informe de la ONS también mostraba que desde 1971 la proporción de personas que viven en hogares con familias tradicionales, con parejas e hijos dependientes, ha descendido del 52 al 37 por ciento de la población. Además, la proporción de personas que viven en pareja sin hijos ha subido del 19 al 25 por ciento.

Los datos sobre cifras de matrimonio han provocado que los grupos pro familia adviertan ante la grave amenaza que vive esta institución, informaba el periódico Telegraph el 22 de febrero.

Las cifras de la ONS para el 2005 revelaban que el número de personas que eligió casarse descendió en un 10 por ciento, llevando al índice de matrimonios más bajo desde que fueron calculados por primera vez en 1862. En 2005 hubo 244.710 matrimonios en Inglaterra y Gales, por debajo de lo 273.070 de 2004.



¿Pueden salvar su matrimonio?

Los propietarios reconocen que su casa está en malas condiciones, pero han decidido restaurarla.

SI USTED y su pareja quieren rehacer su matrimonio, ¿por dónde pueden empezar? He aquí algunas sugerencias.


1 Tomen una determinación.


Lleguen a un acuerdo. Comprométanse a restaurar la paz en el hogar. Anoten los cambios que piensan hacer. Si ambos se esfuerzan por cumplir con lo pactado, salvar el matrimonio será una labor de equipo (Eclesiastés 4:9, 10).


2 Identifiquen el problema.


¿Por qué se deterioró su matrimonio? Escriban brevemente lo que hace falta en su relación o lo que desearían que cambiara (Efesios 4:22-24). Tenga presente que lo que usted y su cónyuge anoten quizás no sea lo mismo.


3 Fíjense una meta.


¿Cómo querrían que estuviera su matrimonio de aquí a seis meses? ¿Qué mejoras concretas les gustaría ver? Pongan su respuesta por escrito. Al tener una idea clara de lo que se necesita en el matrimonio, les será más fácil alcanzar su meta (1 Corintios 9:26).


4 Apliquen los consejos de la Biblia.


Una vez que hayan identificado el problema y establecido los cambios que les gustaría hacer, vayan a la Palabra de Dios en busca de consejo. Sus principios son eternos y muy prácticos (Isaías 48:17;2 Timoteo 3:17). Por ejemplo, la Biblia nos anima a perdonarnos unos a otros cuando dice: “Es hermosura de su parte pasar por alto la transgresión” (Proverbios 19:11; Efesios 4:32).

Aunque al principio les parezca que no logran mucho, no se den por vencidos. El libro The Case for Marriage presenta los animadores resultados de cierto estudio diciendo: “Por sorprendente que parezca, el 86% de los matrimonios desdichados que deciden permanecer juntos descubren que cinco años después su relación es más feliz”. Hasta las parejas que se autocalificaron de muy infelices notaron una considerable mejoría.

Puede que ustedes también vean una mejoría en su relación. Los editores de esta revista —los testigos de Jehová— han encontrado en la Biblia una serie de principios prácticos para los casados. Muchos matrimonios se llevan mejor cuando son bondadosos, compasivos y se perdonan liberalmente. No pocas parejas han visto el valor de que la mujer manifieste un “espíritu quieto y apacible” y que el hombre “no se encoleric[e] amargamente” con su esposa (1 Pedro 3:4;Colosenses 3:19).

jueves, 3 de septiembre de 2015

SI TE DEJA TU PAREJA ¡QUE HACER !

¿Qué es el Noviazgo?

De manera convencional, el noviazgo es una relación transitoria entre un hombre y una mujer, la cual brinda la oportunidad de conocerse más afondo para decidir en un determinado momento pasar a la siguiente fase que es el matrimonio.

El noviazgo consta de cinco etapas que son:

1. Atracción: que puede ser física, emocional o ambas.
2. Incertidumbre: es cuando se presenta la duda de si la pareja elegida es la adecuada.
3. Exclusividad: permite salir solo con una persona y dar y recibir de ella y para ella.
4. Intimidad: ambos se entregan a la relación, se sueltan y comienzan a mostrar sus aspectos positivos y negativos.
5. Compromiso: la relación se torna más profunda y existe la convicción de que se está con la persona correcta para una relación más formal como lo es el matrimonio.

Cuando se rompe un noviazgo?

EL PROBLEMA

“Pensé que había encontrado al hombre de mis sueños y que estaría con él toda mi vida. Pero después de dos meses de salir juntos, tuve que romper con él. No podía creer que algo que había empezado tan bien, pudiera acabarse tan de golpe.” (Ana)

“Éramos como dos gotas de agua, ¡nos parecíamos en todo! Podía imaginarme casada con él. Pero a medida que fue pasando el tiempo, empecé a ver que no nos parecíamos en nada. Cuando me di cuenta de que seguir juntos era un error, rompí con él.” (Elena)

Si has pasado por una experiencia similar, este artículo puede ayudarte.

LO QUE DEBES SABER

Cuando se termina un noviazgo, los dos sufren. “Me sentía fatal —comenta Sara, que cortó con su novio después de seis meses—. De repente, alguien que era parte de mi vida y de mi futuro había desaparecido. Cuando escuchaba “nuestras” canciones, me acordaba de lo mucho que disfrutábamos juntos. O si iba a alguno de nuestros lugares favoritos, me dolía que no estuviera conmigo. Me sentía así de mal, aunque había sido yo la que rompió con él.”

Aunque duela, romper tal vez sea para bien. Elena dice: “Por supuesto, no quieres lastimarlo. Pero a la vez sabes que los dosacabarán sufriendo si continúas un noviazgo que no funciona”. Sara opina lo mismo. Dice: “Si no eres feliz con él mientras son novios, tampoco lo serás cuando te cases con él. Así que terminar el noviazgo es lo más conveniente”.

Romper con alguien no te hace mala persona. El propósito del noviazgo es llegar a una decisión, no necesariamente al matrimonio. Si cualquiera de los dos tiene serias dudas, es probable que lo mejor sea terminar ahí. En ese caso, recuerda que el que la relación haya fracasado no significa que tú seas un fracaso. ¡Sigue adelante con tu vida!

LO QUE PUEDES HACER

Acepta que te duele. “No perdí simplemente a un amigo, perdí a mi mejor amigo”, confiesa Elena. Siendo francos, cuando terminas con alguien tan querido, es normal pasar por un período de angustia y dolor. Un joven llamado Adam lo expresa así: “Has perdido a alguien, y eso siempre duele, por más que sepas que ha sido para bien”. Quizás te sientas tan angustiado como el rey David cuando escribió: “Noche tras noche lloro tanto que inundo de lágrimas mi almohada” (Salmo 6:6, Dios habla hoy [DHH]). A veces, la manera de superar el dolor es sufrirlo, no evitarlo. Reconocer lo que sientes es el primer paso para recuperarte. (Principio bíblico: Salmo 4:4.)

Rodéate de gente que te quiera. Tal vez prefieras estar solo. “Al principio, no quería ver a nadie —admite Ana, mencionada antes—. Necesitaba tiempo para recuperarme, poner en orden mis ideas y entender lo que había pasado.” Pero con el tiempo, Ana se dio cuenta de que estar con buenos amigos la animaba. “Ahora tengo la mente más clara y ya no me duele tanto haber roto con mi novio”, concluye.(Principio bíblico: Proverbios 17:17.)

Aprende de la experiencia. Quizás hayas visto que aún tienes que madurar. Piensa también en si hay algo que harías diferente en una próxima relación. Una joven llamada Marcia dice: “Después que pasó un tiempo, pude ver las cosas más claras. Pero solo lo conseguí cuando pude pensar con la cabeza y no con el corazón”. Adam opina igual: “Me tomó un año recuperarme. Pero aprender de aquella experiencia me tomó aún más tiempo. Me sirvió para conocerme mejor. Además, aprendí mucho sobre las mujeres y sobre las relaciones personales. Poco a poco me he ido sintiendo mejor”.

Pídele ayuda a Dios. La Biblia dice que Dios “sana a los que tienen roto el corazón, y les venda las heridas” (Salmo 147:3, DHH). Es verdad que Jehová no es un casamentero, pero tampoco separa a la gente. Él quiere que seamos felices; por eso, desahógate con él, te hará bien. (Principio bíblico: 1 Pedro 5:7.)


TEXTOS CLAVE



“Si se enojan, [...] en la quietud del descanso nocturno examínense el corazón.” (Salmo 4:4, Nueva Versión Internacional.)


“Un amigo [...,] en tiempos de angustia es como un hermano.” (Proverbios 17:17, DHH.)


“Dejen todas sus preocupaciones a Dios, porque él se interesa por ustedes.” (1 Pedro 5:7, DHH, 1994.)


“LAS HERIDAS SANAN”

“Cuando mi novio cortó conmigo, pensé que era mi culpa; estaba confundida, me sentía sola y pensé que nadie me querría. Tener el corazón roto es una de las cosas más difíciles de superar. Pero si Dios nos hizo con la capacidad de amar, no es para que suframos. Además, nos hizo con la capacidad de recuperarnos si una relación no funciona. Así como enamorarse de alguien toma su tiempo, recuperarse cuando se rompe el noviazgo también toma tiempo. Pero se puede. Las heridas sanan.”—Marcia.

martes, 1 de septiembre de 2015

la tecnología y usted?



¿quién controla a quién?

Jenni se ha enviciado con un juego electrónico. Ella dice: “Juego ocho horas al día. Creo que tengo un verdadero problema”.

Dennis intentó vivir sin celular ni Internet siete días, pero no aguantó ni dos.

No crea que Jenni y Dennis son adolescentes. Dennis tiene 49 años, y Jenni tiene 40 y es madre de cuatro hijos.

¿CREE usted que dependemos de la tecnología?

Muchos dirían que sí, y no les falta razón. 
Los dispositivos electrónicos se han hecho imprescindibles en el trabajo y en la vida social. Por otra parte, la gente los utiliza cada vez más para entretenerse.


Sin embargo, a muchas personas les pasa lo mismo que a Jenni y a Dennis: dependen demasiado de la tecnología. Por ejemplo, Nicole, de 20 años, confiesa: “Odio admitirlo, pero mi teléfono y yo somos amigos inseparables. Siempre lo tengo cerca. Me vuelvo loca si no tengo señal y no puedo pasar ni media hora sin leer mis mensajes. Es un poco absurdo, lo reconozco”.


Hay quienes se despiertan para revisar si tienen mensajes o avisos y hasta sufren síndrome de abstinencia cuando se les separa de su “amigo digital”. Algunos expertos afirman que estas personas son “tecnoadictas”, es decir, han desarrollado una fuerte dependencia a Internet, a su teléfono o a la tecnología en general. Otros prefieren no hablar de adicción, sino de un comportamiento problemático, compulsivo u obsesivo.


Sea cual sea la etiqueta que se le ponga, está claro que el uso excesivo de la tecnología puede traer problemas. Por ejemplo, pudiera separar a los miembros de una familia. Una chica de 20 años se lamenta: “Mi padre no se entera de nada de lo que pasa en mi vida porque está todo el día con el teléfono escribiendo correos y mandando mensajes, incluso cuando habla conmigo. Seguro que me quiere, pero no lo parece”.

La desintoxicación

En lugares como China, Corea del Sur, Estados Unidos y el Reino Unido existen centros de “desintoxicación” para rehabilitar a la gente enganchada a la tecnología. Allí se les impide el acceso a Internet y se les priva de sus teléfonos y tabletas durante varios días. Brett, un joven que ingresó en uno de estos centros voluntariamente, dice que pasaba hasta dieciséis horas al día jugando en Internet. Él admite: “Para mí, jugar era como drogarme”. Cuando Brett entró en el centro, ya había perdido su trabajo, sus amigos y su dignidad. ¿Qué se puede hacer para no acabar así?


EVALÚE EL USO QUE DA A LA TECNOLOGÍA. 
Para determinar el efecto que la tecnología tiene en su vida, pregúntese lo siguiente: 


¿Me pongo nervioso o de mal humor si no tengo acceso a Internet o no puedo usar mi teléfono? 


¿Puedo desconectarme cuando yo quiera? 


¿Me levanto de noche tan solo para revisar mis mensajes? 


¿Estoy más pendiente de mi celular que de mi familia? ¿Respondería mi familia igual que yo a esta pregunta? 


Si por culpa de la tecnología usted está descuidando “las cosas más importantes” de la vida, como su familia y sus responsabilidades, entonces es hora de cambiar (Filipenses 1:10). 

¿Cómo?

PÓNGASE LÍMITES RAZONABLES. 
Lo bueno, si poco, dos veces bueno. Así que, tanto si utiliza la tecnología para trabajar como para entretenerse, póngase un tiempo límite y cúmplalo.

Sugerencia: ¿Por qué no pide la ayuda de un familiar o un amigo? La Biblia dice: “Mejores son dos que uno [...]. Pues si uno de ellos cae, el otro puede levantar a su socio” (Eclesiastés 4:9, 10).

No permita que la fascinación se convierta en obsesión

En el futuro, la información se transmitirá y recibirá con más facilidad y rapidez aún, por lo que podemos esperar que el número de personas enganchadas a la tecnología siga aumentando. Pero usted no permita que la fascinación se convierta en obsesión. Aproveche bien el tiempo, y no lo pierda con la tecnología (Efesios 5:16).

 

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